ANDAD COMO DIGNOS !!!!!!!!!!!!

En los años recientes hemos tenido ejemplos de ministros que no vivían dignos de su vocación. Estos casos recibieron mucha publicidad en los medios de difusión ya sea los periodicos, televisión o internet y los oyentes mostraron su desaprobación. El mundo asigna calificaciones y requisitos para ciertos oficios y luego espera que la gente se conduzca con la dignidad del oficio.

Y en cuanto al ministerio pastoral, Dios mismo ha señalado las calificaciones que constuyen una norma de excelencia. Sus requisitos son diferentes de l os del mundo. En unas atmósfera que busca sólo el éxito, el mundo suele admirar a las personas que aparentemente producen resultados.


Pero Dios ha hecho la calidad de vida el primer requisito.

Cuando por primera vez el apóstol Pablo se encontró con los dirigentes de la iglesia de Efeso, les advirtió:“Mirad por vosotros”. Esto fue lo primordial. Luego les amonestó que cuidaran el rebaño (Hch.20:28)
El gran peligro que encaran los pastores concienzudos es invertir el orden. Llegan a preocuparse de tal manera de las necesidades de otros que descuidan su relación personal con Dios.

Tenemos que reconocer quer un ministro pastor no puede cuidar bien a una iglesia sin primeramente establecer y mantener una vida piadosa.
Para el ministro pastor, la vida es tan importante como los talentos.

En 1Ti.3:1-7 Dios delineó requisitos específicos para los que están en el ministerio pastoral. Estos son necesarios para los que desean portarse en una manera digna de vocación de ministro pastor. Mientras la mayor parte de este pasaje tiene que ver con la vida del ministro, también se entiende que la capacidad de la persona es importante. Por esto el apóstol Pablo escribió que el ministro debe ser “Apto para enseñar” y esto tiene que ver con la capacidad de comunicar el mensaje de salvación basado en la Palabra para que así las personas lleguen al conocimiento de la Verdad (1P.1:23; 1Co.1:21) Es por la Palabra que las vidas son transformadas (Jn.17:17; Ef.5:26)

Las instrucciones a Timoteo también indican que, en cuanto a la vida del ministro, él debe ser una persona de carácter intachable (1Ti.3:2-3) . Cuando el apóstol Pablo indico que el ministro debe de ser “irreprensible” el empleó una palabra griega cuyo significado era “no tener mango“. Los que sirven en el ministerio pastoral deben estar libres de acciones y hábitos impropios para que el enemigo no encuentre “mango” para agarrar y traer reproches a la causa de Cristo.

Luego el apóstol siguó hablando del carácter del ministro y trató su relación matrimonial. En tiempo corrompiudo en el cual vivía el apóstol, fue necesario hacer bien claro que el ministro no debía tener más que una esposa.

Además de esto, la Escritura enseña que el esposo cristiano debe vivir con su esposa según las reglas de la Palabra de Dios. Debe mostrar cortesía, comprensión y respeto si el matrimonio del ministro va a ser lo que Dios quiere que sea. Por inferencia ésto también significa que el ministro debe usar la discreción en su relación con las personas del sexo opuesto.

El ministro debe ser prudente (v.2) ésto es, usar la templanza de tal manera que él siempre estará alerta a los peligros que involucran a la grey o a su propia persona. Debe ser sobrio; debe reaccionar con juicio y razón más bien que por sus emociones. El ministro que anda digno de su llamamiento debe ser decoroso. Esto significa que no debe de haber nada en su conducta o su actitid indigna del Espíritu Santo que mora en él. El ministro se portará como una persona integra y cabal en toda circunstancia. Como resultado será hospedador (2); será amigable y cordial con todos.

Luego el apóstol Pablo enfatiza las características que el ministro debe evitar. En el v.3 dice:”No dado al vino”. Cierto autor señala que esta expresión en el griego significa que debe evitar la conducta indecorosa hacia otros que es característica de los bebedores de vino. No es pendenciero. Debe rechazar la tentación a vengarse. Su relación con otros siempre debe mantenerse en un n ivel alto.

El apóstol sigue diciendo que los ministros debe evitar una posición in correcta en cuanto al dinero. Aunque la Escritura enseña que un ministro tiene el derecho de ser sostenido por aquellos a quienes él sirve en el Evangelio (1Ti.5:17-18) él reduce dramáticamente su ministerio cuando se hace codicioso, cuando el dinero llega a ser su intéres principal. Para evitar esta trampa debe aprender a confiar en las promesas de que Dios suplirá todas necesidades según sus riquezas en gloria por Cristo Jesús (Fil.4:19)