LA GRAN DECISION.


La palabra de Dios es viva y eficaz,y más cortante que toda espada de dos filos. Hebreos 4:12.

La iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él. Hechos 12:5.

Rosa Warmer nació en Hungría en una familia judía y descubrió el Evangelio en el año 1938, en Budapest. Al ser transformada por su encuentro con Jesucristo, consagró su vida a dar testimonio de él a los judíos de Hungría y Eslovaquia.

Su conversión tuvo lugar cuando ella tenía unos treinta años. Hasta entonces su vida había sido sólo confusión en un ambiente intelectual y artístico. Era un fracaso, y ella se hallaba sola y desalentada. Entonces decidió leer la Biblia, pero con desprecio, como si leyese un libro pasado de moda. También aceptó asistir a una reunión cristiana en una gran sala de Budapest. Luego ocurrió el decisivo viraje de su vida, que ella describió así:

«Un extraño acontecimiento sobrevino aquella noche. Mientras estudiaba las Escrituras, asistí a un cambio en mí misma. Ya no era tan escéptica, no buscaba «pruebas» para desmentir las sorprendentes afirmaciones del predicador acerca de las profecías. Ya no creía saber tanto como él: quería aprender.

No sabía que durante ese tiempo un numeroso grupo de creyentes, reunidos en la gran sala de reuniones cristianas, oraba por la joven judía vestida de negro, la que durante horas había formulado preguntas sobre la Biblia… En ese mismo momento mi conciencia se despertó a la gracia de Dios. Ahora sabía lo que debía hacer.

Entregué toda mi vida al Mesías, el Señor Jesucristo»