PENSANDO BIEN.


Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto,todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre;si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Filipenses 4:8.

Nuestros Pensamientos
Muchas veces nuestras ‘mentes vuelan’; nuestros pensamientos nos llevan a todas partes, a todo lugar, a toda situación.

Muchas veces no nos damos cuenta en qué hemos estado pensando, solamente nos damos cuenta que se nos pasó el tiempo. Se siente lindo dejarse ‘ir’ en pensamientos, ’soltarse’ o ‘dejarse llevar’ por ellos.

Pero, ¿estamos en lo correcto? ¿Nos hace esto bien? ¿Qué piensa Dios al respecto?

El versículo del encabezado nos dice que nuestros pensamientos también deben ser sujetos a la voluntad de Dios. No todos nuestros pensamientos son buenos; tenemos muchos pensamientos que no cumplen ningún objetivo, ninguna función, que no aportan a nuestra paz, a nuestro crecimiento espiritual.

Tenemos pensamientos que surgen de nuestra naturaleza pecaminosa; otros surgen del enemigo, para hacernos pensar que los pensamientos son nuestros.
Nuestros pensamientos reflejan lo que tenemos dentro de nuestro corazón.

Debemos examinarlos detalladamente; debemos darnos el tiempo necesario para meditar y analizarlos. Si los pensamientos nos agobian, no estamos solos; pidamos ayuda a nuestro Señor “derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” II Corintios 10:5.

No nos dejemos llevar por nuestros pensamientos; tenemos dominio propio para controlarlos, y para protegernos de ellos. Esto nos hará bien y nos dará paz.