SUS PROMESAS SON PARA TI Y AHORA


Consideremos el testimonio del Salmista: “Amo a Jehová, pues ha oído mi voz y mis súplicas…Me rodearon ligaduras de muerte, me encontraron las angustias del seol; angustia y dolor había yo hallado. Entonces invoqué el nombre de Jehová, diciendo: ‘¡Jehová, libra ahora mi alma!’” Salmo 116:1-4).


Aquí tenemos a un siervo fiel quien amaba a Dios y tenía gran fe. Aún así, él enfrentó las penas del dolor, problemas y muerte.


Encontramos este tema a través de la Biblia.


La Palabra de Dios declara a gran voz que el camino hacia la fe es a través de las aguas y del fuego: “En el mar fue tu camino y tus sendas en las muchas aguas” (Salmo 77:19).


“He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz…Abriré camino en el desierto y ríos en la tierra estéril” (Isaías 43:19)


“Cuando pases por las aguas yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás ni la llama arderá en ti (Isaías 43:2).


“Por que yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha y te dice: ‘No temas, yo te ayudo’”. (Isaías 41:13)


El último verso contiene una llave importante: En cada desierto que enfrentamos, nuestro Padre está agarrando nuestra mano. Pero sólo aquellos que pasan por el desierto reciben esta mano de consuelo.


El se la extiende a aquellos que están atrapados en rugientes ríos de problemas.