LA BELLEZA DE UNA UNION SABIA.......

¿Quien lo diría?, ya han pasado casi 25 años de aquel bello momento de nuestra unión en santo matrimonio. Ambos éramos los hijos menores de nuestras respectivas familias.

¡Cuanto hemos tenido que aprender y cuanto hemos tenido que perdonar!

Siempre estuvo en mi mente casarme con un joven cristiano, que amara a Dios, siempre pensé que ese era un buen método para que me pudiera amar a mí. Y realmente ha sido así. Ambos hemos crecido en el amor, la amistad, la confidencialidad, y más aun en nuestro ministerio.

Nos conocimos en un campamento de jóvenes y fue algo así como un “flechazo imediato”; el tocaba guitarra y yo también. En aquel campamento de jóvenes, a la sombra de un arbusto mientras el tocaba la guitarra, yo cantaba.
¡Cuanto me encantaba su sonrisa, su mirada tierna, su cordialidad y su hermosa voz! (¡Todo eso y mas lo conserva mi amado todavía!)

Nuestros primeros años de matrimonio no fueron fáciles, ni aun por cuanto ambos éramos cristianos, pero Dios hizo la diferencia en nosotros. Cuando las cosas salían mal, el Señor con su bondad y su gran misericordia, mantuvo nuestro hogar unido. De esa maravillosa unión surgieron nuestros tres hijos; hermosos, saludables y buenos.

Mi hijo mayor tiene la sonrisa de su padre, el del medio los ojos de su madre y el pequeño… ¡una combinación de los dos! Le he dado muchas gracias a Dios por mis tres hijos.

Un día mi hijo pequeño me pregunto’ si todavía quería una “nena” y le dije: “no”…Dios me ha dado los mejores hijos del mundo. Han sido 25 años de aprendizaje, de lecciones que entender y de montañas que escalar. Han llegado momentos donde las tormentas de la vida nos han azotado y el embate ha sido fuerte; pero poderoso ha sido Dios que nos ha permitido siempre estar unidos, a pesar de todo.

A veces pienso como esta sociedad y esta generación esta’ criando sus hijos; sin valores morales y espirituales.


El matrimonio es un mito y mucho mas los hijos. Sin embargo, cuando Dios hace al hombre recalca: “no es bueno que el hombre esté solo, sino que le haré’ una ayuda idónea”. Dios hizo al hombre y a la mujer para que se dieran apoyo el uno al otro, para que juntos pudieran alcanzar metas, fortalecer la sociedad y los valores de los seres humanos.

En estos días vemos tantos divorcios, hogares destruidos e hijos sufriendo por decisiones injustas que han hecho sus padres con respecto a ellos.


La Biblia señala en Eclesiastés Capitulo 4: versículo 9 Mejor dos que uno solo, pues tienen mejor recompensa por su trabajo.
Verso. 10 Porque si caen, el uno levantará a su compañero. Pero, ¡ay del que cae cuando no hay otro que lo levante!
Verso. 11 También si dos duermen juntos, se abrigarán mutuamente. Pero, ¿cómo se abrigará uno solo? Verso 12 Y si uno es atacado por alguien, si son dos, prevalecerán contra él. .


Lo maravilloso de un matrimonio cristiano es que cuando tenemos a Dios en nuestros corazones, aquello que nosotros con nuestras fuerzas y recursos no podemos lograr, estamos seguros que Dios en su gran amor y provisión vendrá en nuestro auxilio y nos pondrá nuevamente en el camino correcto.


Quiera el Señor que nuestros jóvenes cristianos aprendan a esperar en el Señor y a buscar su pareja en el orden de Dios, le auguramos que su matrimonio será duradero y sus retoños serán hijos felices; pues termina diciendo el verso 12 del Capitulo 4 de Eclesiastés: “Y un cordel triple no se rompe tan pronto”.


¡Que Dios bendiga tu hogar!

Lucy Carmona