SI LOS HUBIERA,,,,,,,,,COSA QUE NO EXISTE!!!


“Encomienda a Jehová tus obras,
Y tus pensamientos serán afirmados”

¿Alguna vez has dicho frases como: “Si hubiera hecho esto”, “Si hubiera tomado esta o aquella decisión”, “Si hubiera obedecido”, “Si hubiera permitido un consejo”, o frases que lleven la palabra “si hubiera”?

Y es que esa frase “si hubiera” sale de bocas que han tenido que enfrentar el fracaso o una mala experiencia, pues de otra forma no existiría el “si hubiera”.

Pero ¿Por qué permitir que esa frase nazca?, ¿Por qué no hacer lo correcto desde la primera vez para ahorrarnos fracasos y malos episodios?, la mayoría de veces que alguien menciona esa palabra es porque se le advirtió, es porque alguien le dijo que no lo hiciera pero aun así lo hizo y ahora por eso nace el “si hubiera”.

Lo difícil de todo esto es que a nadie le gusta pasar por duros momentos, pero cada uno de nosotros cosechamos lo que sembramos.

Por un momento ponte a pensar todas los fracasos que te hubieras ahorrado si tan solo “hubieras….”, todas aquellas lágrimas que hubieras evitado derramar si tan solo “hubieras….”, todas esas palabras que hubieras evitado hablar si tan solo “hubieras…”, todo el tiempo que te ahorrarías si “hubieras…”.

Pero la realidad es que los “si hubiera” no existen, pues es algo que abría existido de haber sido así, pero si dices: “si hubiera” es porque no fue así, en pocas palabras no existió.
Por esa razón hoy en día no podemos pasar llorando por cosas que “hubieran sido”, tenemos que levantar la frente en alto y darnos cuenta que debemos someternos a Dios para poder tener oídos audibles a su voz y una vida sensible a su presencia.

No hay otra forma de evitar fracasos que sometiéndote al Señor, no hay otra forma de evitar lágrimas de dolor, sino sometiéndote al Señor, no hay otra forma que tu futuro este seguro que SOMETIENDOTE AL SEÑOR.

Amados, dejemos de cometer tantos errores y de decir “si hubiera…” y comencemos a vivir una vida obediente al Señor, una vida que no mueva ninguna pieza si no es el Señor quien nos lo indica.

La voluntad de Dios para nuestra vida es PERFECTA y por lo cual anhela que nosotros busquemos su guía, no te dejes llevar por tus emociones, no te dejes conquistar por lo que tu humanamente piensas que es lo correcto, deposita en el Señor todos tus planes y sobre todo tu futuro, porque Dios como el Gran Arquitecto trazara un plan único y muy especial para tu vida.

Los “si hubiera…” no existen, pero lo que si existe es lo que PUEDES HACER HOY.

Déjate guiar por el Señor.