VALORA LO QUE TIENES

Dice un refrán  “nadie sabe lo  que tienes hasta que lo ve perdido” que verdad tan importante hay en ello. Y que hermosos que Dios nos permita reflexionar, reconocer, que el proceso de vida que a cada uno nos permite tener, nos da la oportunidad de gozar de sus abundantes bendiciones, Y poder experimentar la grandeza de su bondad porque todo ha sido creado por su gran misericordia “los cielos cuentan la gloria de Dios y la tierra denuncia la obra de sus manos” Salmo 19:1.

Reconoced que Jehová es el Dios: El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos… Sal.100:3.

En ocasiones el hombre se vuelve tan necio  que se olvida de sus limitaciones y se siente tan suficiente, que ve todo tan natural que se olvida que sin Dios nada puede hacer, mas tengamos en cuenta lo siguiente. 

ESTA VIDA ES TRANSITORIA
En la antigua Roma hubo un emperador sensato. Por aquel entonces existía la costumbre de que cuando el jefe romano regresaba victorioso de los campos de batalla, hacia una entrada triunfal y feliz por  la calle principal de la ciudad. Se hacían laboriosos preparativos para extenderle una entusiasta bienvenida al general invicto. 
 Adornaban  las calles, se tiraban flores en el trayecto, se organizaban grupos de músicos instrumentalistas, y la señorita más bella de la población tenía en sus manos la corona de laurel con que coronaria al ídolo de las masas. 

El militar entraba seguido de carrosas y soldados fogueados en la guerra. En las aceras la gente se alineaba y al paso del emperador gritaba frenética de gozo. En el aire se apretujaban los retumbos de tambores, que se confundían con los golpes acompasados de las botas raídas sobre el piso pétreo de la calle. 

Era el momento de la euforia codiciado por el hombre de poder. Pero el emperador de nuestra anécdota, no queriendo dejarse vencer por el orgullo y la vanidad, había ordenado el servicio de uno de sus súbditos. Cuando los gritos estentóreos de la muchedumbre ebrio de gozo llegaran a sus oídos; cuando los arcos triunfales de palmas y flores se levantarán sobre su cabeza; y cuando la bella joven, en un mar de aplausos estruendosos, le ciñera la corona en su testa vencedora, en esos momentos de bulliciosa gloria humana y despliegue de alabanzas, el súbdito debería susurrarle al oído al emperador; “Pero acuérdate que eres mortal”. De ese modo, el humo no se le subiría a la cabeza,  el emperador sabría que toda la gloria se marchita, todo aplauso se silencia y toda alabanza se esfuma.
Adolfo Robleto.

Dios es bueno y para siempre es su misericordia y toda dadiva y todo don viene de sus manos. El es el proveedor divino, considéralo siempre porque te ha dado abundantes bendiciones para facilitarte todo en esta vida. Por ejemplo. 

Tu cuerpo: 
No lo destruyas con vicios, con tatuajes haciendo cosas indebidas con él.
“Y el Dios de paz os santifique en todo, para que vuestro espíritu alma y cuerpo sea guardado sin reprensión para la venida de nuestro Señor Jesucristo.  1a Tesalonicenses  5:23

Tu Tiempo:  
No lo desperdicies  busca a Dios adminístralo correctamente.
“Para todas las cosas hay sazón y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su tiempo” Eclesiastés 3:1
Familia: Apréciala, amala, disfrútala cuantas veces nos olvidamos de ella, y cuando ya no está el ser querido lo lamentamos y en ocasiones decimos si hubiera…, Si volviera a tener la oportunidad haría, esto o aquello etc… Pero sabes la oportunidad se te ha ido.
Talentos: Úsalos, compártelos.


Tus Bienes Materiales:


 Recuerda que el hombre es  corto de días, tienes la facultad de decidir, por ello es bueno que reflexiones y valores lo que El te da, se sabio para que después no tengas nada que lamentar, y se haga realidad en tu vida lo que dice el refrán “Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido”



Hna. Reyna Gines.