CONECTATE A LA FUENTE !!

El hacer Devociones en grupos pequeños es una gran herramienta para los mentores. Le enseña a la gente a conectarse personalmente con Jesús en vez de conectarse a ti.  La gente no puede ser, ni quieren ser, nuestros clones.  Lo importante es guiarlos a la fuente, y enseñarles a sacar el agua viva por sí mismos.

Como pastor o líder tú no quieres que la gente se convierta en tu clon, sino que se conecten a la misma fuente que tú: como un Divino pozo Artesiano, el manantial de verdad, la Palabra de Dios.  Tú le estás enseñando a que el Espíritu Santo sea su mentor.

Recientemente estuve leyendo acerca de Juan el Bautista, donde la Escritura habla que Juan estaba con dos de sus discípulos y un día…

Juan 1:30 – 37 Este es aquel de quien yo dije:  Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo.  También dio Juan testimonio, diciendo:  Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él.  Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quién veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo.  Y yo le vi, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.  El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos.  Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo:  he aquí el Cordero de Dios.  Le oyeron hablar los dos discípulos y siguieron a Jesús.


Imagínate lo que pasó.  Juan el Bautista estaba dando un paseo, usando sus más finas ropas de cuero, con un par de patas de langostas saliendo de su boca.  Dos de sus discípulos lo estaban acompañando en este viaje.  A la distancia ven a Jesús. Así que Juan les dice a los muchachos que caminaban con Él, “He aquí el Cordero de Dios”  Y los hombres que habían sido sus discípulos por mucho tiempo, ¿qué es lo que hacen?  Dice, “ellos dejaron a Juan y lo siguieron a Él.”

Aunque esto parezca un tanto extraño, es exactamente lo que debemos hacer.  Como pastores y líderes no queremos que la gente nos mire a nosotros; queremos que se conecten a la misma fuente a la cual nos conectamos nosotros.

Nuestro deseo debe ser que ellos miren a Jesús y le sigan.  Tenemos que aprender a sentirnos bien con el hecho de que ellos le pertenecen a Él, no a nosotros.  Debemos estar dispuestos a dejarlos ir, si están siguiendo a Jesús

por Pastor Wayne Cordeiro